lunes, 20 de agosto de 2007

Cuestión de conciencia

¿Porqué tengo un Renault 12?
Hay varias razones por las cuales tengo un R12. Algunas de ellas son porque es un auto noble, confiable y de mecánica relativamente simple. Pero creo que la razón principal es que puedo pagarlo, aunque sea en cómodas cuotas.

¿Qué auto me gustaría tener? Una Ferrari, quizás. Pero no puedo pagarla. O al menos no ahora. Y qué opciones tengo para obtener una Ferrari. Muy pocas diría yo. Quizás ahorrar gran parte de mi vida, para comprar un auto que cuesta 890 veces más caro que el que tengo actualmente, o porqué no, en un futuro, robar un deportivo fabricado en Maranello.

Un par de amigos robaron una Ferrari. Por ahora nadie los descubrió y según ellos mientras nadie los descubra, no es un robo. De todas formas usan la Ferrari a diario y les importa muy poco lo que otros digan, ya que nadie sabe que la robaron. Y hay muchos otros que roban Ferrari y nadie les dice nada.

Mi R12 hoy funciona bien. Necesita algunos ajustes pero me sirve para su propósito principal: transportarme a mi y a mi familia. Actualmente, cada tanto, se queda pegado el burro de arranque y debo puentearlo con la batería para poder activar el encendido. Me las rebusco, se puede decir, para que mi R12 me lleve a donde quiero ir. Si quisiera modificar mi Ferrari (soñar no cuesta nada) es probable que debiera recurrir a un mecánico especializado. Y así y todo estaría restringido a ciertas condiciones legales. Mejor estoy tranquilo con mi conciencia y cuido mi R12.

¿Porqué uso LINUX?
Hay varias razones por las cuales uso linux. Algunas de ellas son: porque es un sistema operativo noble, confiable y de mecánica relativamente simple. Pero creo que la razón principal es que puedo costearlo.

¿Qué sistema operativo me gustaría usar? Quizás MAC OSX o Windows Vista. Pero no puedo pagarlos. O al menos no ahora. Y qué opciones tengo para obtener un Windows Vista. Muy pocas diría yo. Quizás ahorrar para comprar un sistema operativo que cuesta 890 veces más caro que el que tengo actualmente, o porqué no, en un futuro, robar uno o bajarlo de internet.

Un par de amigos piratearon Windows Vista. Por ahora nadie los descubrió y según ellos mientras nadie los descubra, no es un robo. De todas formas usan Windows Vista a diario y les importa muy poco lo que otros digan. Y hay muchos otros que piratean Windows Vista y nadie les dice nada.

Mi Linux hoy funciona bien. Necesita algunos ajustes pero me sirve para su propósito principal: ser un sistema operativo para mi y mi familia. Actualmente, cada tanto, debo actualizar algunos paquetes o me faltan algunas dependencias. Pero puedo realizar modificaciones legalmente y compartirlas con la comunidad. Si quisiera modificar Windows Vista, es probable que deba recurrir a un experto o a prácticas ilegales. Y así y todo estaría restringido por las condiciones impuestas por al empresa monopolista fabricante. Mejor estoy tranquilo con mi conciencia y uso linux.

martes, 7 de agosto de 2007

El chat

Antes que nada quisiera aclarar que lo siguiente es una visión muy personal sobre el chat y sus implicancias en la vida de las personas. Ni por poco soy especialista en lingüística ni en psicología del lenguaje y solo manifiesto a continuación experiencias personales.

No una, sino muchas veces me ha pasado que intento manifestar algo a través del chat y me encuentro en una encrucijada creada involuntariamente por mi o por mi interlocutor en la que surgen incontables dudas y malentendidos a causa de factores que trato aún de distinguir.

Todas las personas somos muy diferentes, pero uno de los puntos que más marca la diferencia entre seres vivos es la comunicación. Diferentes idiomas, costumbres, tradiciones, etc. Mucho más aún el lenguaje escrito, que varía incluso según la escuela en la que estudió o hasta dependiendo de la maestra que le dictó sus primeras clases de lenguaje. Algunas personas tienen más capacidad para transmitir sentimientos, inquietudes o puntos de vista por escrito que otras. Y también existen aquellos que tienen la capacidad de poder interpretar. Pero en ambos casos esto puede jugarles en contra, porque del otro lado hay un interlocutor, en otro contexto, otro ambiente, con sentimientos que no puede manifestar, al que no puede mirar a los ojos.

Veamos algunos ejemplos (casos hipotéticos).
1) Supongamos que dos personas de sexo opuesto chatean amenudo. Que además, estas dos personas han creado un vínculo afectivo que ambos claramente consideran amistad. Siempre se saludan con un "hola, cómo andás?" y se despiden con un "nos vemos". Un día, la amiga tiene uno de esos días inolvidables y solo se conecta para ver como está su amigo, lo saluda como hace habitualmente pero al despedirse le dice "besos ;)" y se desconecta. El amigo puede tener varias lecturas de esa simple palabra. Incluso puede pensar lo correcto, que su amiga tuvo un buen día o, por que no, que ella se está enamorando de él. Al otro día se vuelven a encontrar por chat y su amiga le cuenta "inesperadamente" que se ha puesto de novia y que está feliz. No habría mayores inconvenientes si ambos tienen claros sus sentimientos hacia el otro. Distinta sería la situación si el amigo empezó a sentir más que amistad. (Este caso le pasó a un par de amigos míos y él hoy sigue muy mal por el malentendido).

2) Un amigo mío tiene el don de poder entender a las personas, analizar sus puntos de vista y hacer interpretaciones de ello. Pero esto a veces le juega en contra. Y muchas de esas veces es por chat. Nos ha pasado en cantidad de oportunidades que simplemente intento contarle algo que me pasa, una preocupación o un hecho aislado y él hace un montón de conjeturas (la mayoría de las veces en forma equivocada), reaccionando en forma impulsiva. En otras oportunidades fui yo quien no encontró las palabras adecuadas para transmitir lo que quería y él terminó entendiendo lo que no era.

Mi opinión personal es que en el chat solo pueden intercambiarse ideas, puntos de vista, pero ambas partes deben saber que es un medio muy pobre de comunicación (el más pobre que existe, desde mi punto de vista) a pesar de contar con emoticones u otras "ayudas verbales". Cuando aparecen palabras o frases que uno puede interpretar de diferentes manera, tiene dos opciones. O pregunta que le están queriendo decir, o bien amablemente termina la conversación, toma el teléfono y salva las dudas.